¿Qué es la Administración pública?
Conforme a la lectura podemos
decir que la Administración Pública viene a cumplir una función fundamental,
tal función viene a ser la de establecer y fomentar una relación estrecha entre
el poder político o gobierno y el pueblo. Los componentes principales de la
Administración Pública son instituciones públicas y funcionarios.
Hay que señalar que el concepto
de Administración Pública depende fundamentalmente del enfoque de tratamiento
con que esta se estudie. En primer lugar, esta es visualizada desde una óptica
formal.
Así procede del Gobierno o
entidad que ha recibido el poder político, empleado todos los medios necesarios
para lograr la satisfacción del bien común. La otra perspectiva de concepción
la visualiza desde un punto de vista material. Así es considerada en cuanto a
su problemática de gestión.
Hay que tener presente que esta
es una disciplina científica, la cual posee su propio objeto de estudio.
Concebida así, se entiende como aquella que se encarga del manejo hábil de los
recursos y tareas de los funcionarios públicos con el fin de satisfacer las
expectativas del bien de todos los ciudadanos.
La administración pública se
ocupa de gestionar el contacto entre la ciudadanía y el poder público, no sólo
en las instituciones burocráticas del Estado, sino también en las empresas
estatales, en los entes de salud, en las fuerzas armadas, en la policía, los
bomberos, el servicio postal y los parques nacionales, entre otros. En cambio,
no abarca los sectores judiciales y legislativos.
Este concepto puede entenderse
desde dos puntos de vista:
Formalmente, se refiere a los
organismos públicos que han recibido del poder político las competencias para
atender necesidades puntuales de la ciudadanía en asuntos de interés general,
como la salud, la burocracia, etc.
Materialmente, se refiere a la
actividad administrativa del Estado, es decir, a la gestión de sí mismo, para
reforzar el cumplimiento de las leyes y la satisfacción de las necesidades
públicas, así como su relación con organismos particulares.
La administración pública tiene
el privilegio de lo contencioso-administrativo, o sea, del derecho procesal
administrativo, capaz de gestionar actos de gestión (el Estado actúa como
persona jurídica) o actos de autoridad (ejecutados por el Estado por decreto).
Administración pública y privada
Aunque muchos de sus procesos
puedan ser semejantes, la administración pública y la administración privada se
distinguen en lo siguiente:
Objetivo. Mientras la
administración pública brinda un servicio a la comunidad, la privada persigue
claros fines de lucro.
Financiamiento. La administración
pública depende financieramente del Estado, aunque dependiendo de su naturaleza
pueda prestar ciertos servicios a terceros; mientras que la privada se debe
enteramente a los capitales privados y a las donaciones.
Legalidad. Ambas son legales,
claro, pero la pública está dotada por ley de facultades, mientras que la
privada está vigilada y supervisada por los principios de lo establecido en la
ley, y los organismos públicos se ocupan, entre otras cosas, de garantizar que
así sea.
Dependencia. Mientras la
administración pública obedece a los lineamientos del gobierno (siempre y
cuando no contradigan las leyes del Estado), la administración privada conserva
un mayor margen de independencia.
Administración pública y ciencias
políticas
Administración pública
Un gobierno no es más que una
manera específica de emplear al Estado.
El estudio formal de las ciencias
políticas suele ir de la mano del de la administración pública, por una
sencilla razón: los diferentes modelos de gobierno o de gestión política que el
hombre ha ideado a lo largo de la historia se han hecho sentir más que nada en
el modo de disponer de los bienes y servicios públicos, dado que un gobierno,
desde cierto punto de vista, no es más que una manera específica de emplear al
Estado: sus leyes, sus instituciones y sus cometidos en lo social, cívico y
económico.
Adicionalmente, podríamos
destacar que, con el avance tecnológico, la Administración Pública está cada
vez más informatizada. Esto da lugar a una Administración Pública electrónica.
Un ejemplo de esta evolución se encuentra en España en materia tributaria.
Antaño la declaración se realizaba como aquel que dice a papel y lápiz. Es
decir, se realizaba a mano. Sin embargo, con el avance tecnológico paso a
presentarse de manera obligatoria por medios informáticos o telemáticos.